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Hablar del sacerdote José Aldunate Lyon

Nelson Rodríguez, Director de Formación Identitaria de la UCSH.
Nelson Rodríguez, Director de Formación Identitaria de la UCSH.

Padre José Aldunate Lyon. Premio Nacional de Derechos Humanos 2016.

23/06/2016

Hablar del hombre y sacerdote José Aldunate Lyon, es adentrarnos a la historia de Chile, más allá de la permanente mirada en la que ubicamos a un personaje en su propio contexto. Cabe decir, que el Padre José vivió en plenitud su época; destacar por ejemplo, su fuerte compromiso con la justicia y la protección de los desamparados, de los pobres y de quienes sufrieron la violencia desde el estado, en el periodo de la dictadura militar. José Aldunate comprendió su vocación y su fe, como el permanente construir con los demás en la justicia y el amor. Es por eso, que mirar, hablar  y contemplar la vida del Padre José Aldunate es mirar con decisión, nuestra propia historia presente y los desafíos que nos interpelan.

José Aldunate, como jesuita y seguidor de Alberto Hurtado, no trepidó en comprender su fe, como una opción por la justicia, pero también, porque esa justicia era la que le permitía pensar en su vida como un ejercicio espiritual permanente, es decir, profundizar en aquellas cosas que eran esenciales en la construcción del sentido de la vida del hombre. Hoy es claro, que la caridad es un esfuerzo en pos de colaborar con los que más necesitan. Pero la justicia es la tarea. La fraternidad es una tarea, que requieren de la real necesidad de converger en la solución de los problemas y de las distancias que hoy se establecen entre ricos y pobres, obrero y empresario, profesores y estudiantes, incluso salvaguardando el abismo de quienes hoy no se sienten comprendidos o comprendidas. Como lo dijera el mismo Alberto Hurtado: “Es más fácil ser benévolo que justo, pero benevolencia sin justicia no salvará el abismo…” entre quienes comprendemos que la vida de una nación, también permite pensar en y para una comunidad.

Sin buena política, es imposible una sociedad con sentido de comunidad o atenta a las necesidades que la aquejan. Una buena política nos permite reconocer aquello que nos hace crecer y al mismo tiempo reconocer en aquello que nos falta como sociedad. El padre José Aldunate Lyon ajeno a todo quietismo indiferente o temeroso, a una tradición sin crítica ni compromiso y muy lejos de insistir en diálogos sin encuentros, se abre a la historia de nuestra nación, como un hombre de sólida formación intelectual, que no sólo por ella, se nos muestra como un hombre sabio, sino por su humildad, llena de ternura y llena de convicción, un hombre de oración y silencio, el hombre de la no violencia activa, pero de manos y voz fuerte, por la promoción y defensa de los más débiles.

José Aldunate, no descansa en seguir mirando la vida pública de Chile, con un profundo sentido y mirada del Dios que nace entre nosotros. José Aldunate, mira con libertad y convicción los desafíos que la vida política de Chile, la Iglesia y la propia misión de los laicos cristianos en el mundo deben emprender, en pos de una vida justa y fraterna. La formación intelectual recibida con los jesuitas, le permitieron ser un hombre consagrado al servicio comprometido y decidido ym por sobre todo, al discernimiento como condición vital de toda vida espiritual.

Por estas razones, que nos permiten adentrarnos a la historia, la Universidad Católica Silva Henríquez, saluda a la comunidad jesuita, por el nuevo Premio Nacional de Derechos Humanos 2016 entregado merecidamente al padre José Aldunate Lyon.

Nelson Rodríguez, Director de Formación Identitaria de la U. Católica Silva Henríquez.